jueves, 7 de junio de 2012

peor que grotesco

A través de Mongolia tenemos acceso a las condiciones que se ofrecen a los blogueros que se apunten a la aventura del Huffington Post... (Así no, Montse... te lo digo ya.)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Son las mismas condiciones que el original americano.
Más que nuestra apreciada Montse (que se habrá encontrado al situación decidida) aquí el verdadero responsable es el socio español, El País, que ya sabemos cómo trata a los colaboradores externos.
Al principio, en los USA, la cosa se mal cubría con publicidad. Cuando salió a bolsa y pasó a ser rentable, no se dio un duro a los que habían colaborado a lanzar la cosa, y muchos se negaron a seguir enlazados. Lo peor es que, encima, la Sra. Huffington dijo que no entendía las quejas, que ya les habían pagado de sobra haciendo que sus blogs tuvieran más difusión que antes.

Lorenzo

fnaranjo dijo...

No, si ya... Y de difusión siguen hablando en la versión española. (Y, para más inri, creo que el propio Cebrián tiene blog en el invento... pero no me creo que sea gratis, mira...)

Y no, claro: nada contra MOntse, que se lo habrá encontrado hecho... es el modelo, al fin y al cabo...