jueves, 7 de febrero de 2008

cruzando los dedos


Maese Absence me alegra la noche. Aquí.

Pienso dormir con los dedos cruzados...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me sumo a su alegría.

Esta novela, cuya recomendación le debo,me dejó, literalmente anonadado como hacía mucho(pero que mucho) que no me dejaba un libro.

Está enormemente escrito, saludablemente "umbraliano" y "proustiano",sin amaneramientos, ni vacuidades y
cuenta una infancia que (para bien o para mal) fué similar a la que yo tuve o yo recuerdo (para el caso es lo mismo).

Enorme y arrebatado libro.

Luis de Luis

fcnaranjo dijo...

Le apuntamos al club, don L, de los arrebatados por él. Vamos siendo ya unos poquitos.